Funcionaria de la ONU, preocupada por la posible extradición de Assange a EE.UU. | Televisión Pública
Derechos Humanos •2 de marzo de 2024
Funcionaria de la ONU, preocupada por la posible extradición de Assange a EE.UU.
Se trata de Irene Khan, relatora especial sobre libertad de expresión del organismo. Consideró que de permitirse el traslado del fundador de WikiLeaks sentaría un precedente peligroso.
Irene Khan, relatora especial sobre libertad de expresión de las Naciones Unidas, expresó preocupación por la posible extradición y el inminente procesamiento en Estados Unidos del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, y advirtió que puedan tener graves consecuencias para la libertad de expresión.
“Recopilar, informar y difundir información, incluida información de seguridad nacional cuando sea de interés público, es un ejercicio legítimo del periodismo y no debe tratarse como un delito”, señaló la funcionaria en un comunicado.
— UN Special Procedures (@UN_SPExperts) March 1, 2024
El editor, editor y activista australiano está a la espera de la decisión del Tribunal Superior del Reino Unido sobre el recurso contra la extradición a Estados Unidos, donde enfrenta 17 cargos por presunta violación a la ley de espionaje de 1917 al publicar información clasificada.
Esas acusaciones implicarían una pena máxima de 175 años de prisión.
“Me preocupa el uso de la Ley de Espionaje en este caso, ya que este estatuto no proporciona protección para la publicación de información de interés público”, dijo Khan y recordó que, de ser extraditado, Assange sería el primer editor procesado en EE.UU. en virtud de la ley de espionaje.
También advirtió que esa decisión “sentaría un precedente peligroso que podría tener un efecto paralizador en el periodismo de investigación en Estados Unidos y posiblemente en otras partes del mundo”.
La relatora subrayó que “el derecho internacional de los derechos humanos proporciona fuertes protecciones a los denunciantes, a las fuentes periodísticas y a los que informan en interés público”, afirmó Khan.
— SiPreBA – Sindicato de Prensa de Buenos Aires (@sipreba) February 21, 2024
“Hago un llamado a Estados Unidos y al Reino Unido, que profesan defender el derecho a la libertad de expresión, a que respeten estos estándares internacionales en el caso de Julian Assange”.
El experto instó a las autoridades británicas a no extraditar a Assange y al Gobierno estadounidense a retirar los cargos.
Nacida en Bangladesh, Khan fue nombrada Relatora Especial de las Naciones Unidas sobre la promoción y protección del derecho a la libertad de opinión y expresión el 17 de julio de 2020. Es la primera mujer en ocupar este cargo desde el establecimiento del mandato en 1993.
Los Relatores Especiales y Grupos de Trabajo forman parte de lo que se conoce como Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos.
Procedimientos Especiales, el cuerpo más grande de expertos independientes en el sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y monitoreo del Consejo.
El Tribunal Superior de Londres deberá definir el futuro de Assange dijo que se tomaría un tiempo para deliberar, por lo que el australiano de 52 años podría tener que esperar semanas o meses para conocer si la apelación es aceptada por la justicia del Reino Unido.
“Nos reservaremos nuestra decisión”, dijo la jueza Victoria Sharp al concluir las audiencias, dejando pendiente la fecha en la que ella y el juez Jeremy Johnson emitirán el fallo.
Durante la audiencia, Clair Dobbin, abogada que representa a Estados Unidos, argumentó que el caso contra Assange está “basado en la ley y en pruebas” y no en opiniones políticas.
Dobbin enfatizó que Assange comprometió la seguridad de muchas personas al publicar “indiscriminadamente” documentos clasificados que incluían nombres de individuos que colaboraban con Estados Unidos.
“Estos fueron documentos que revelaron al mundo los nombres no redactados de fuentes humanas que habían proporcionado información a Estados Unidos”, declaró la abogada, que distinguió las acciones de Assange de las prácticas de otros medios que también difundieron información filtrada por WikiLeaks.
Estas audiencias forman parte del último esfuerzo de Assange por evitar su extradición a Estados Unidos, donde enfrenta graves acusaciones por la filtración de documentos clasificados.
Durante este proceso, el acusado no estuvo presente en el tribunal ni participó por video debido a una enfermedad, según indicó su abogado.
Assange permanece en la prisión de máxima seguridad de Belmarsh desde abril de 2019, después de ser detenido en la embajada de Ecuador en Londres, donde se refugió por siete años para evitar su captura.
Mark Summers, uno de los abogados de Assange, criticó la presentación de Dobbin y dijo que no escucharon “ninguna respuesta”, y argumentó que la divulgación de Assange constituye “una conducta protegida” según la ley del Reino Unido.
Sus abogados sostienen que, de ser extraditado, Assange no tendría un juicio justo y sería perseguido por lo que consideran prácticas periodísticas convencionales.
La defensa del periodista argumenta que la extradición contravendría el tratado de extradición entre el Reino Unido y Estados Unidos, que excluye la entrega por delitos de naturaleza política.
Esta apelación se presenta tras el veredicto de enero de 2021, que, aunque inicialmente favorable a Assange por motivos de salud mental, fue posteriormente rebatido con éxito por Estados Unidos, dejando abierta la posibilidad de su extradición.
Por su parte, la ONG Reporteros Sin Fronteras (RSF) destacó que no escuchó “nada nuevo de la representación legal del gobierno de Estados Unidos en esta audiencia”.
“En lugar de abordar los argumentos convincentes presentados por la defensa la víspera, mantuvieron sus afirmaciones de que las acciones de Assange no eran una actividad periodística y que tendrá un juicio justo”, añadió RSF.
En el tribunal, los abogados de Assange presentaron ayer argumentos sobre la presunta conspiración de la agencia de inteligencia estadounidense CIA para secuestrarlo o asesinarlo, con pruebas que incluyen investigaciones en España sobre una empresa de seguridad acusada de espiar al periodista durante su estancia en la embajada de Ecuador.
Ed Fitzgerald KC, uno de los miembros de la defensa, cuestionó la fiabilidad de las garantías estadounidenses sobre un trato justo.
“El señor Assange estaba exponiendo una criminalidad grave cuando reveló los documentos en cuestión”, dijo Fitzgerald a los jueces en el tribunal, según consignó la BBC.
El año pasado, al apelar la orden de extradición aprobada en Reino Unido, la defensa de Assange argumentó que enfrentaría una pena desproporcionada que representa una grave amenaza a la libertad de prensa.
El abogado español Aitor Martínez Jiménez, parte del equipo legal, anticipó a Télam que, en caso de rechazo de la apelación, solicitarán la intervención del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.