Entrevista exclusiva6 de noviembre de 2021

Rafael Correa: “Cambiar las relaciones de poder históricas es un proceso muy duro”

En exclusiva en la Televisión Pública, el exmandatario ecuatoriano se refirió a la actualidad del progresismo en América Latina, el poder, el protagonismo popular y el caso Julian Assange.

El expresidente ecuatoriano Rafael Correa se encuentra en Argentina desde mediados de esta semana. Además de presentar junto a Evo Morales y Alberto Fernández un libro que relata cómo se salvó la vida del boliviano tras el golpe de estado que sufrió en 2019, Correa desarrolló una amplia agenda, que incluyó una visita al canal público para una entrevista exclusiva con el noticiero internacional de la Televisión Pública.

En nuestros estudios, el dirigente y referente de la llamada Revolución Ciudadana reflexionó sobre el poder, la democracia y los horizontes del progresismo.

“Esas élites que siempre nos han dominado no creen en la democracia. Son demócratas mientras ganen ellos”, afirmó. “Cuando dejan de ganar ellos utilizan todos los medios para tratar de recuperar parte del poder que perdieron y eso lo que hemos vivido en los últimos años con la restauración conservadora, sobre todo a partir del 2014, donde sin respetar la democracia, la constitución y los derechos humanos, han tratado de retornar por ejemplo con golpes de Estado, como sucedió en Brasil y en Bolivia”, reflexionó.

Tras gobernar su país durante diez años, antes de ser sucedido por el que era entonces su delfín, Lenin Moreno, Correa hace un balance y advierte a los políticos progresistas que hay una diferencia entre llegar al gobierno y conquistar el poder.

“Cuando uno llega a ganar elecciones en América Latina no se gana el poder”, sentencia. “Tengamos claro que los poderes fácticos continúan intactos, para empezar porque los mantienen así, entre otros, el poder mediático, lo cual es un problema para la democracia, que no es plena sin información”, explica. Además de su preocupación por el “poder sin contrapoder” que constituyen los medios, Correa echa en la ecuación a “los poderes económicos, los poderes militares poderes extranjeros y una institucionalidad que está diseñada para que independientemente de quién llegue al gobierno seguir haciendo lo mismo de siempre”. Para el ecuatoriano, la única alternativa que tienen los gobiernos progresistas es “construir el poder popular”.