Triple femicidio: Víctor Sotacuro aseguró que “todo lo hizo David” y que “lo usaron” junto a su sobrina Florencia
Si bien había sido señalado como el remisero que llevó a los acusados a la casa de Florencio Varela donde ocurrió el triple crimen, podría haber tenido otro rol.

Lázaro Víctor Sotacuro, uno de los nueve imputados en la causa por el triple crimen de Florencio Varela, amplió su declaración este lunes ante el fiscal Adrián Arribas en San Justo para ratificar que “lo usaron” junto a su sobrina, Florencia Ibáñez, que también está detenida mientras las autoridades buscan a su pareja, Alex Roger Ydone Castillo.
“Todo lo que pasó lo había hecho David porque le robaron 300 o 400 kilos de cocaína”, afirmó Sotacuro, que tiene domicilio en la Ciudad de Buenos Aire pero fue capturado cuando se encontraba en un hostal de Villazón, en la frontera de Bolivia con la Argentina.
Sotacuro fue una pieza clave casi desde el inicio de la investigación judicial que comenzó el 24 de septiembre pasado, una vez que la Policía bonaerense localizó los cuerpos de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez enterrados en una casa de Florencio Varela.
A las cuatro detenciones inmediatas -de tres personas argentinas y un ciudadano peruano- se le sumaron las detenciones de Sotacuro y su sobrina, Florencia Ibáñez, que lo acompañó aquel 19 de septiembre a trabajar de remisero entre Florencio Varela y el bajo Flores, en la Ciudad de Buenos Aires.
Este lunes Sotacuro insistió en que a él “lo usaron” y le echó toda la culpa a David Gustavo Morales Huamani, alias “El Loco David” o “Tarta”, que es un hombre de nacionalidad peruana que permanece prófugo de la Justicia argentina.
Magalí Celeste González Guerrero, la pareja de Miguel Ángel Villanueva Silva, el propietario de la casa de Florencio Varela, declaró la semana pasada que “Víctor Sotacuro es el jefe de todo”.
La mujer y su pareja fueron dos de los cuatro primeros detenidos, pero su acusación contra el remisero cambió la dirección de la investigación al entender que el principal sospechoso como autor intelectual Tony Janzen Valverde Victoriano (alias “Pequeño J”) podría haber actuado por orden de alguien más.





