Triple femicidio: buscan a tres sospechosos más y se habla de un total de al menos 15 implicados
Se trata del conductor y un acompañante que iban en la Tracker, además de otro hombre en el Golf. Se usaron otros dos o tres autos más para los tres asesinatos

El fiscal de Homicidios de La Matanza, Carlos Adrián Arribas, aseguró que esta semana será “vital” para esclarecer el triple crimen de Florencio Varela, en el que fueron asesinadas Brenda del Castillo (20), Morena Verdi (20) y Lara Gutiérrez (15).
El funcionario adelantó que hay nuevos sospechosos identificados y que en los próximos días saldrían los pedidos de detención.
“Estamos pronto a tener a todas las personas que estuvieron en el hecho detenidas. Las que no lo están, tendrán pedido de detención o de captura. Esta semana será clave”, dijo Arribas.
El caso ya tiene nueve personas detenidas y al menos tres prófugos, aunque fuentes judiciales aseguran que fueron unas quince las que participaron de manera directa o indirecta en el secuestro y asesinato de las tres jóvenes.
“Lo que sí está confirmado es que Matías Ozorio –mano derecha de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias Pequeño J– ya estaba en la casa del horror cuando llegaron las chicas”, indicó una fuente cercana a la investigación.
Según esa reconstrucción, dos de los prófugos iban en la Chevrolet Tracker blanca en la que las víctimas subieron creyendo que se dirigían a una fiesta en el barrio porteño de Flores, mientras que un tercero viajaba en el Volkswagen Golf junto con Víctor Sotacuro Lázaro y su sobrina Florencia Benítez.
Ella declaró ante los investigadores que el acompañante del Golf era “un amigo llamado Diego”, aunque hasta el momento no se difundieron más datos sobre su identidad.
También se sospecha que “Pequeño J” se trasladó en otro vehículo y pudo haber estado en la vivienda de Florencio Varela donde se cometió el crimen.
“Además del Golf y la Tracker hay dos o tres autos más que llegaron a ese lugar. Por ahora tenemos nueve detenidos y tres por atrapar, pero acá van a caer al menos quince personas”, señaló un vocero policial.
Las nuevas líneas de investigación refuerzan la hipótesis de una “venganza narco”, aunque con matices.





