Internacional 4 de noviembre de 2023

Las elecciones regionales en Colombia, un llamado de atención para el presidente Gustavo Petro y su partido

La coalición oficialista Pacto Histórico del Presidente y sus aliados no tienen casi nada que celebrar tras las recientes elecciones regionales de Colombia, en la que se eligieron a los gobernadores de los 32 departamentos del país, a 418 diputados de las asambleas departamentales, y a los alcaldes y concejales de 1102 municipios en todo el país.

La mayor parte de las gobernaciones y las principales ciudades del país quedaron en manos opositoras, en tanto el ofcialismo solo triunfó en dos departamentos, Nariño y Magdalena.

La derrota más resonante es la de la capital, Bogotá, en la que se impuso, sin necesidad de una segunda vuelta, Carlos Fernando Galán, del partido Nuevo Liberalismo, hijo del dirigente liberal Luis Carlos Galán, asesinado en 1989 por el cartel de Medellín, y quien sucederá a la alcaldesa Claudia López, del partido Alianza Verde.

En Bogotá, el candidato del Pacto Historico, Gustavo Bolívar, terminó tercero, detrás del centroderechista Juan Daniel Oviedo. En Medellín, en tanto, se impuso un ex alcalde conservador, con fuertes vínculos con el uribismo, Federico Fico Gutiérrez.

En Cali, por una coalición independiente, triunfó Alejandro Éder, y en Barranquilla, Alejandro Char, del partido Cambio Radical.

Lo que parece ser un retroceso del gobierno de Gustavo Petro, quien tuvo en los últimos tiempos varios traspiés en la opinión pública, y mantiene una imagen desfavorable en torno al 57%, tiene en realidad varias lecturas, ya que el oficialismo no compitió con candidatos fuertes en las principales plazas electorales.

Pero los resultados, que algunos analistas ven como un inevitable referendo sobre la popularidad de Petro, también indican una importante fragmentación de la oposición, algo que se reflejó en los 35 partidos políticos que participaron de estos comicios.

Primaron sobre todo dinámicas locales, influidas por poderes económicos propios de cada región, en las que las demandas de obras de infraestructura, la seguridad y el acceso a servicios básicos determinaron el sentido del voto en cada caso.

Los ganadores de estos comicios tienen bastante poco en común además de ser críticos de Petro.