Cumbre amazónica12 de agosto de 2023

Piden a los países ricos que cumplan con las obligaciones de financiación climática

Impulsada por el presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, la Cumbre de la Amazonia, celebrada en Belém do Pará, reunió por primera vez desde 2009 a gobernantes de los 8 países de la región amazónica con el objetivo de discutir estrategias y alcanzar acuerdos concretos que permitan frenar la destrucción de la mayor selva tropical del planeta.

También participaron del encuentro líderes de comunidades indígenas y organizaciones ambientalistas que esperan, de forma urgente, acciones concretas para prevenir que la deforestación de la Amazonia llegue a un punto de no retorno, afectando aún más las consecuencias del cambio climático.

Con una superficie de 6,3 millones de kilómetros, la región amazónica posee las mayores reservas de agua dulce del planeta, alberga al 10% de las especies de plantas y animales de la Tierra y a 50 millones de personas, gran parte de ellas pertenecientes a 400 pueblos originarios que reivindican su derecho a ser incluidos en las decisiones políticas de protección de sus territorios.

Según datos del Proyecto Monitoreo de la Amazonia Andina, en las últimas décadas, el bosque amazónico ya perdió el 13% de su superficie original, particularmente en Brasil.

Además de la deforestación, hay otros problemas que impiden preservar el ecosistema amazónico tales como la minería ilegal, el narcotráfico y el contrabando de armas.

Según la organización internacional Crisis Group, en el 70% de los municipios amazónicos hay actividad criminal relacionada al saqueo de los recursos naturales.

Tras los años de negacionismo bolsonarista, al llegar al gobierno, Lula convirtió su promesa de campaña de alcanzar la deforestación cero en el año 2030 en uno de los ejes de su política exterior, consiguiendo que países como Francia, Noruega o Alemania, presentes como invitados en esta cumbre, vuelvan a aportar dinero al fondo internacional dispuesto para la preservación de la Amazonia.

Con Lula como anfitrión, durante la cumbre los mandatarios de Colombia, Gustavo Petro, de Bolivia, Luis Arce y de Perú, Dina Boluarte, junto a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, el primer ministro de Guyana, Mark Philips y ministros de Ecuador y Surinam, se comprometieron a fortalecer una alianza regional para combatir la deforestación y fijar estrategias para que las naciones ricas financien la preservación del bioma y detener así el agravamiento del proceso del cambio climático.