Se cumplen 25 años de la muerte de El Potro Rodrigo, un ícono del cuarteto
El “Potro” Rodrigo murió un 24 de junio en un accidente de tránsito en el año 2000.

Con una energía arrasadora, Rodrigo Alejandro Bueno rompió la escena nacional y logró imponer el cuarteto en todo el país.
Con un estilo e impronta única, y su esencia cordobesa, supo cautivar a toda la Argentina y se convirtió en el ídolo popular del momento.
Mediático, escandaloso y talentoso: el hombre de los trece Luna Park abarrotados, el hombre que en el verano del año 2000 dio 49 shows en tan solo 9 días y tocó frente a 100.000 personas en Mar del Plata, el carisma hecho persona.
Ya desde chico, el Potro se nutrió del entorno musical al que estaba vinculado su padre.
A los 2 años tuvo su primera aparición en público en el programa Fiesta del Cuarteto.
Ese día lo subió al escenario en un tal Juan Carlos Jiménez Rufino: la Mona era íntimo amigo de la madre de Rodrigo.
Durante su niñez Rodrigo conoció también el folklore y el rock, participó de algunas bandas y concurría religiosamente todos los findes a los bailes.
Con tan solo 11 años asistió a varios shows de Chébere y en varias oportunidades subió al escenario a cantar con ellos.
Su ingreso definitivo a la industria musical fue a los 13 años.
Lo hizo de la mano de la banda Manto Negro.
Con ellos firmó su primer contrato y ganó su primer sueldo.
Ahí arrancó el Rodrigo que no frenó nunca hasta la trágica madrugada del 24 de junio del 2000.
Tras más de seis años en Manto Negro sin éxitos notables, Rodrigo decidió abandonar Córdoba e instalarse en Buenos Aires.
Allí lanzó su carrera solista, perfiló su estilo y fue ganándose un lugar en la movida tropical porteña.
En 1996 y de la mano del sello Magenta Music, llegó el primer éxito en serio del Potro.
El disco “Lo mejor del amor” le abrió las puertas al masivo fenómeno de la música popular.
En 1997 llegó “La leyenda continúa” que tenía canciones como “Amor de alquiler” y “Me extrañarás”.
En 1998 salió al mercado “Cuarteteando” con hitazos como “Y voló voló” y “Ocho Cuarenta”.





