Ministros del G2026 de abril de 2024

Proponen cobrar un impuesto a los multimillonarios para combatir la desigualdad

Un grupo de ministros de Brasil, Alemania, España y Sudáfrica propuso implementar a nivel global un impuesto a las personas más ricas del planeta.

Proponen cobrar un impuesto a los multimillonarios para combatir la desigualdad

Bajo la premisa de la justicia social, publicaron una columna de opinión en el diario español El País donde se manifestaron a favor de la aplicación, de manera coordinada, de un gravamen mínimo global sobre los multimillonarios.

El artículo, titulado “Impuestos a los superricos: Una nueva agenda para luchar contra la desigualdad a nivel mundial”, advierte que para dar respuesta a los diferentes problemas de la actualidad como la descarbonización, la erradicación de la pobreza y el desarrollo sostenible, primero se debe atacar a la desigualdad.

La nota lleva la firma de Svenja Schulze (ministra de Cooperación Económica y Desarrollo de Alemania), Fernando Haddad (ministro de Finanzas de Brasil), Enoch Godongwana (ministro de Finanzas de Sudáfrica), María Jesús Montero (vicepresidenta primera y ministra de Hacienda de España) y Carlos Cuerpo (ministro de Economía, Comercio y Empresa de España).

Allí advierten que de cara al futuro “las actuales tendencias económicas mundiales plantean serias amenazas al avance hacia una mayor igualdad” dado que la desigualdad de oportunidades ha demostrado que “se transmite de generación en generación”.

Un impuesto mínimo del 2% a la renta de superricos

La persistencia de la desigualdad a nivel global “perjudica el desarrollo económico porque inhibe la innovación e impide que las personas desarrollen todo su potencial”, afirmaron los ministros, y añadieron que termina siendo “corrosiva” para la democracia porque afecta la cohesión social.

La concatenación de efectos negativos que genera la desigualdad en la sociedad hace que haya cada vez menos apoyo para determinadas reformas estructurales, como el combate al cambio climático, indicaron.

Los ministros afirmaron que, pese a la realidad actual, cada vez “hay más conciencia mundial” sobre el crecimiento equitativo y sostenible. “Aumentar la prosperidad mientras se lucha contra la desigualdad dentro de cada país y entre países y generaciones, incluidas las arraigadas desigualdades raciales y de género, no debería de ser incompatible”, remarcaron.