Cultura 8 de enero de 2024

Lecturas de verano: las recomendaciones de quienes escriben

En la playa, el patio o el balcón, enero y febrero son buenos meses para elegir alguno de esos libros que no pudimos leer durante el año. ¿Qué recomiendan los y las escritoras? Leila Guerriero, Luis Sagasti, Virgina Higa, Jorge Consiglio, Leila Sucari, Pablo Alabarces, Betina González, Tomás Downey, Laura Ramos, Claudio Zeiger, Fernando Krapp, Martín Felipe Castagnet, Ángel Berlanga y Andrés Beláustegui comparten algunos de los textos que más los conmovieron.

Lecturas de verano: las recomendaciones de quienes escriben

Leila Guerriero (escritora y editora)

Libro: El estilo de los elementos, de Rodrigo Fresán (Random House).

¿Por qué?: “Es una novela de iniciación, una novela política, una novela acerca de cómo se convierte alguien en escritor, una novela sobre los hijos y los padres. Hay partes en las que el volumen de emoción sube tanto que casi no se puede seguir leyendo, y aparece entonces la congoja ante la evidencia de que el libro, indefectiblemente, tiene que terminar. Y uno no quiere que se termine”.

Luis Sagasti (escritor)

Libro: El ojo de Goliath, de Diego Muzzio (entropía),

¿Por qué?: “Es una novela extraordinaria. El tono y el clima, opresivo, siniestro, sin desmayos, que sostiene Muzzio es absolutamente atrapante”.

Virginia Higa (escritora)

Libro: Antártida negra, de Adriana Lestido (Tusquets Editores).

¿Por qué?: “Para días de mucho calor este libro es un contraste delicioso. Es el diario de la visita de Lestido a la Antártida, un texto escrito con asombro, humor y la mirada sensible de una fotógrafa excepcional”.

Jorge Consiglio (escritor)

“Creo que el verano es tiempo para leer los clásicos pasados por alto o, en su defecto, para releerlos con toda la atención que se merecen. Recomiendo con fervor la obra de Manuel Puig. En particular, Boquitas pintadas. Es un libro extraordinario escrito en forma de folletín. El lector quedará asombrado frente a la estructura del texto: esa cantidad de fragmentos desordenados que se van ensamblando como por arte de magia y terminan por confeccionar una trama de extraordinaria complejidad. Además, es superlativo el uso que hace el narrador de los registros (que definen la historia encrespada y contradictoria de cada personaje) y la intriga que tensiona el relato desde la primera oración hasta la última. La historia de amor entre Nené y Juan Carlos permanecerá en la memoria del lector durante mucho tiempo luego de haber terminado la lectura. Nada mejor que enfrascarse en una historia de estas características (en la que los matices y la intensidad están sobre el tapete) en unas vacaciones como las que nos toca vivir a los argentinos este año”.