La guerra entre Rusia y Ucrania, un conflicto que no parece tener final
Tras más de 21 meses de guerra en Ucrania, el conflicto no tiene un fin a la vista. Cientos de miles de muertos después, con decenas de ciudades ucranianas convertidas en ruinas y millones de desplazados, los combates continúan sin pausa.
La contraofensiva ucraniana, lanzada en junio de 2023, con al menos 12 nuevas brigadas de combate entrenadas en diversos países de Occidente y dotadas de modernos sistemas de armas de la OTAN, en especial los tanques Leopard, no logró quebrar de manera significativa las líneas del frente defendidas por los rusos.
En el sureste, las tropas de Moscú están atrincheradas detrás de un complejo de fortificaciones, barreras antitanques y campos minados conocidos como “Línea Surovikin”, que se extienden por decenas de kilómetros.
En esta direccion Kiev planteaba dos ejes de avance, hacia las ciudades de Melitopol y el puerto de Berdiansk, sobre el mar de Azov, con la esperanza de recuperar territorio y aislar a Crimea.
En el este, por otra parte, las acciones se concentraron en los alrededores de Bakhmut, y en especial en Avdivka, donde las tropas rusas pasaron, entre noviembre y diciembre de 2023, a la ofensiva.
Las fuerzas ucranianas tuvieron un poco más de éxito con ataques en profundidad contra instalaciones militares y líneas logísticas en Crimea y muy dentro de territorio ruso, mediante una combinación de misiles tácticos y drones de larga distancia, así como en el Mar Negro, con drones navales, pero estas operaciones no lograron cambiar el curso de la guerra hasta el momento.
Ambas fuerzas siguen trabadas en una agotadora guerra de desgaste en las que sufrieron enormes bajas y cuantiosas pérdidas de equipamiento militar.
Un reciente informe desclasificado de la inteligencia estadounidense calcula en unos 315 mil hombres las bajas rusas totales, entre muertos y heridos, lo que comporta casi el 90 por ciento del personal comprometido en la invasión al inicio del conflicto.
Por otro lado, el mismo informe calcula que las pérdidas de blindados, que superan los 5 mil vehículos, hicieron retroceder años la modernización militar que Rusia emprendió hasta 2018.
Ucrania, por su parte, ya en agosto de 2023, según una nota del New York Times, registraba más de 70 mil soldados muertos, sin contar los heridos, pero la cifra real podría ser mucho mayor.





