Cultura4 de agosto de 2023

Hasta el domingo, la 12° Feria de Editores propone lo mejor de 300 sellos independientes y medianos

Las calles que separan los puestos llevan como homenajes los nombres del escritor Marcelo Cohen, fallecido el 17 de diciembre pasado, y el del editor Luis Chitfarroni, fallecido el 17 de mayo de este año.

Hasta el domingo, la 12° Feria de Editores propone lo mejor de 300 sellos independientes y medianos

De la mano de destacadas figuras como la autora feminista brasileña Djamila Ribeiro, referente de las luchas antirracistas en Brasil y América Latina, o el estadounidense Peter Rock, autor de novelas de gran repercusión como “Mi abandono”; en el galpón de Avenida Corrientes 6271, frente al histórico Parque Los Andes del barrio de La Chacarita, hasta el domingo, se desarrollará la doceava edición de la Feria de Editores.

Las calles que separan los puestos montados sobre caballetes en una larga hilera de extremo a extremo del galpón, llevan nuevos nombres -son homenajes-, los del escritor Marcelo Cohen, fallecido el 17 de diciembre pasado, y el del editor Luis Chitfarroni, fallecido el 17 de mayo de este año.

Es la primera vez en su trayectoria que se extenderá por tantos días, una decisión que podría leerse a contrapelo de la actualidad inflacionaria pero que, aglutinando cientos de sellos de nueve de países de América y Europa y manejando precios que van de los 1.600 a los 14 mil pesos por ejemplar, augura ser efectiva.

Es el lugar “para encontrar” lo que algunos sellos en otra época del año muchas veces no ofrecen”, asegura Paulina Cossi, de la flamante librería porteña y espacio cultural Te llamaré Viernes, un nombre literario que busca homenajear a la escritora española Almudena Grandes (1960-2021).

Las estrategias libreras son vastas. Desde Puerto Rico, como el año anterior para estas fechas, el argentino Pablo López viene a visitar a su familia y aprovecha el viaje para recorrer la FED.

“Llevo especialmente títulos infantiles, allá la oferta es muy mayoritaria en inglés y acá encontrás ediciones en castellano que son de lo mejor. Tenemos una librería allá, Bajo un árbol de carambola, que funciona desde la pandemia y también distribuimos allá títulos argentinos -repasa López-, hace dos años los precios de esos libros eran altamente competitivos, ahora están bastante cerca del precio de España, pero igual siguen sirviendo, libros como ‘La mosca’, de Calibroscopio, allá están agotados y los piden un montón. La otra cosas es que lo que tardas uno o tres meses por mail acá lo resolvés en dos horas”.