El papa León XIV se despidió de Líbano con una misa ante más de 150.000 fieles
Antes de abandonar Líbano, el Sumo Pontífice llamó a que “cesen los ataques y las hostilidades”.

En el aeropuerto de la capital libanesa antes de regresar a Roma, el Papa deseó que “todo Medio Oriente se comprometa con este espíritu de fraternidad y de esfuerzo por la paz, incluso quien hoy se considera enemigo”.
“A todos extiendo mi abrazo y mi deseo de paz. Y también reitero un llamamiento urgente: que cesen los ataques y las hostilidades. Que ya nadie crea que la lucha armada conlleva algún beneficio. Las armas matan; la negociación, la mediación y el diálogo edifican. ¡Elijamos todos la paz como camino, no sólo como meta!”, dijo.
León XIV dijo estar muy contento de haber podido cumplir el sueño de Francisco de visitar este país y emocionado por la “breve visita” al puerto de Beirut, “donde la explosión ha devastado no sólo un lugar, sino tantas vidas” y donde rezó por las víctimas.
En su último acto en la capital libanesa, el papa ofició ante más de 150.000 fieles en la que realizó un llamamiento: “Líbano, sé morada de justicia y de fraternidad! ¡Sé profecía de paz para todo el Levante!”.
El papa estadounidense recorrió la explanada en papamóvil cubierto, en el acto más multitudinario del que ha sido su primer viaje internacional y entre el entusiasmo de los fieles de la comunidad católica del país, ahora menos del 30 % de la población cuando hace pocas décadas era más de la mitad del país.
León XIV concluyó así su visita al país árabe, donde llegó tras una primera escala en Turquía, en el que ha sido el primer viaje internacional tras su elección el pasado 8 de mayo.





