Chile, después de otro rechazo a una nueva Constitución
El escenario político en el país trasandino luego de los resultados del último referendo, en el que se impuso de nuevo la opción “en contra”, en este caso con el 55% de los votos. En 2022 el pueblo también había vetado la posibilidad de reemplazar la Carta Magna elaborada en 1980 durante la dictadura pinochetista.
Por segunda vez en menos de un año, la ciudadanía chilena rechazó en un plebiscito la propuesta de una nueva Constitución que reemplace la Carta Magna vigente desde la dictadura de Augusto Pinochet.
Con una participación del 84% en el referendo celebrado el pasado domingo, la opción “en contra” triunfó con el 55% de los votos sobre el 44% “a favor”, un resultado anticipado en las encuestas que mostraban el desinterés de la población en el texto redactado por el Consejo Constitucional integrado en su mayoría por sectores neoliberales.
Es que en el articulado, la derecha había logrado imponer el modelo de Estado Subsidiario presente en la constitución pinochetista que permite a los privados cumplir un rol preponderante en el sistema de pensiones, la salud y la educación, lejos de las demandas sociales reclamadas en las multitudinarias protestas de 2019.

Otros artículos polémicos como “el derecho a la vida de quien está por nacer” que colisiona con la ley de aborto vigente en Chile desde 2017 que permite la interrupción voluntaria del embarazo en tres causales, como las duras restricciones en inmigración y seguridad, fueron otros de los motivos que prosperaron para el fracaso de la nueva propuesta.
Esta es la segunda vez que el electorado del país trasandino rechaza una propuesta constitucional: en un plebiscito en 2022, el 62% de la ciudadanía también le dijo no al anterior proyecto elaborado con una convención de agrupaciones de izquierda, muchas de ellas, hoy, en la coalición de gobierno.







