Internacional 20 de febrero de 2021

Biden: ¿Cuál es su agenda para América Latina?

El nuevo presidente estadounidense conoce la región mejor que sus antecesores. Pero no se esperan cambios drásticos en las políticas de Estados Unidos para la región. Mantendrá la presión sobre Venezuela, podría mejorar las relaciones con Cuba, planea contener las migraciones desde Centroamérica mediante fondos para sus países, y prestará especial atención a la cuestión ambiental en la Amazonía, además de un intento de contrarrestar la influencia de China en el subcontinente.

La administración de Joe Biden genera expectativas dispares en la relación de EEUU con América Latina.

La crisis migratoria será uno de los asuntos más complejos que el mandatario deberá afrontar. Dos de cada tres latinos votaron al candidato demócrata. Biden prometió dar a los llamados “dreamers” la oportunidad de convertirse en ciudadanos estadounidenses.

Para cumplir esa promesa de campaña, pidió este jueves al Congreso de su país aprobar cuanto antes el proyecto de reforma migratoria recién presentado, al considerar que es urgente devolver la “justicia, la humanidad y el orden” al sistema de inmigración de Estados Unidos.

La ambiciosa propuesta prevé un proceso de ocho años para que los 11 millones de indocumentados del país puedan lograr la ciudadanía, además de otorgar una residencia legal inmediata para los inmigrantes sin papeles que llegaron al país de niños, conocidos como “soñadores”, los beneficiarios del TPS y los trabajadores agrícolas.

Este es el intento más ambicioso de impulsar una reforma migratoria desde 2013, cuando el proyecto de ley del entonces presidente Barack Obama, con Biden como vicepresidente, naufragó en la Cámara de Representantes pese a haber conseguido la aprobación del Senado.

Biden recordó que, además de crear una vía a la ciudadanía para esos indocumentados que ya están en el país, el proyecto de ley permitirá “gestionar la frontera (con México) mediante inversiones inteligentes” y “hacer frente a las causas de raíz de la migración irregular, desde Centroamérica”.

En ese sentido, anunció la suspensión inmediata de los acuerdos de asilo de la administración de Donald Trump con El Salvador, Guatemala y Honduras, parte de un intento por revertir las políticas inmigratorias estrictas de su predecesor republicano.

En un comunicado el sábado, el secretario de Estado, Antony Blinken, dijo que Estados Unidos “suspendió e inició el proceso para terminar los Acuerdos de Cooperación de Asilo con los gobiernos de El Salvador, Guatemala y Honduras como los primeros pasos concretos en la senda hacia una mayor colaboración y cooperación en la región expuestos por el presidente Biden”.